domingo, 23 de abril de 2017

Moto Z Play…


Su cuerpo combina metal y cristal resistente a rayones por lo cual se siente como un equipo sólido y bastante resistente. Cuenta con un recubrimiento nanométrico que repele el agua, por lo cual, soporta salpicaduras y contacto leve con el agua; pero no es sumergible. Igual que el Moto Z, este teléfono tiene sensor de huellas debajo de la pantalla; el cual, si bien es rápido y preciso, me ha llegado a suceder en un par de ocasiones que no me reconoce la huella y tengo que meter mi contraseña para desbloquear la pantalla. Además, cuenta con un puerto USB-C que lo pone a la par de los Smartphone de última generación, lo cual ayuda a que el tiempo de carga turbo sea más rápido que el de teléfonos Moto X anteriores.

El Moto Z Play es más grueso que el Moto Z, por lo tanto es un poco más pesado pero, sinceramente, prefiero la versión Play ya que sin llegar a ser muy pesado tiene más espacio para batería. Para ser precisos, su capacidad es de 3510 mAh, lo cual lo coloca por encima de los 2600 mAh del Moto Z. Y sí, la diferencia en desempeño es notable, de hecho, es una de las principales fortalezas del teléfono. Algunas veces una sola carga me aguantó hasta día y medio bajo uso demandante, que es más de lo que he podido disfrutar incluso con teléfonos de mayor precio. La otra ventaja es que este modelo sí tiene entrada para audífonos, cosa que en el Moto Z eliminaron y te obliga a usarlo siempre con adaptador o con audífonos inalámbricos. Tal como ya lo había comentado en la reseña del iPhone 7, esta no me parece la peor modificación que le pueden hacer a un Smartphone; sin embargo, es una realidad que hasta que todos los aparatos integren tecnología Bluetooth 4.1 o 4.2 es más cómodo tener la entrada de 3.5 mm para audífonos y cables auxiliares. 



El display es de 5.5”, igual que la del Moto Z normal y es notablemente más atractivo que en modelos Moto Play anteriores, ya que si bien tiene resolución Full HD (no la máxima resolución de Smartphone), ahora integra tecnología Súper AMOLED por lo cual los colores se ven más vibrantes. Gracias a los pines de la parte trasera del teléfono le podemos conectar Moto Mods, una serie de accesorios que se adhieren de forma magnética al cuerpo del teléfono para potenciar las funciones de los Moto Z. Si bien, Moto no fue la primera compañía en introducir el concepto de los módulos al mercado, sí es la que hasta el momento lo ha ejecutado de mejor manera porque no necesitas apagar el celular para quitar o añadir módulos, ni siquiera necesitas sincronizarlos vía Bluetooth ni nada, solo tienes que juntarlos y dejar que los imanes hagan su trabajo, el teléfono los reconoce automáticamente. 

El corazón de este celular es un Qualcomm Snapdragon 625 a 2 GHz de velocidad, lo suficientemente bueno para correr juegos 3D sin lags ni calentamiento (grave). Este teléfono tiene 3 GB en RAM frente a los 4 GB del Moto Z pero en la práctica no sentí una desventaja en velocidad respecto al Moto Z. En ambos casos tuve la experiencia de gama alta con todo y que no es el más potente y en las pruebas Benchmark sale muy por debajo de un Galaxy S7 edge, iPhone 6s y Huawei P9. En conclusión, Moto Z Play cumple con una buena pantalla para contenido multimedia, fluidez del sistema operativo que además es candidato a actualización a Android 7 próximamente y lo más importante, una propuesta de innovación que hace que no importa contra qué teléfono lo compares, gracias a los Moto Mods es un teléfono único. 
 
 

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